CARTA DEL EDITOR
ESTIMADOS LECTORES:
El 13 de enero de este año, el Director Regional de Cultura del
Ministerio de Cultura, oficializó la postulación de la festividad de la Virgen
de la Candelaria, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la
UNESCO; sin duda, este esfuerzo conjunto entre autoridades, intelectuales y
profesionales, merece ser tomado en cuenta para resguardar el valor cultural de
esta manifestación, que ha trascendido generaciones y es el orgullo de todos
los puneños.
¿Qué significa Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad?
Según la UNESCO, se define como: “El conjunto de creaciones basadas en la
tradición de una comunidad cultural, expresada por un grupo o por individuos, y
que reconocidamente responden a las expectativas de una comunidad, en la medida
en que reflejan su identidad cultural y social”. La festividad de la Candelaria
cumple ampliamente con estos requisitos; pero será responsabilidad de los
puneños saber preservar este patrimonio. Como bien lo dijo el arquitecto Gary
Mariscal Herrera, Director Regional de Cultura: “[…] esto no significará
jugosos ingresos económicos para los puneños; todo lo contrario, es un
compromiso que significa hacer mejoras en la organización, no solo de la fiesta
sino en la ciudad”. Aspecto con el que coincidimos ampliamente.
Actualmente, la organización de la fiesta carece de muchos
aspectos, lo cual no la coloca en el nivel de otras fiestas similares. Primero,
desde hace mucho tiempo hay serias dificultades para utilizar el estadio Torres
Belón como escenario para la presentación de las danzas. Si bien, en un
principio, cada comparsa tenía un número promedio de cien a doscientos
integrantes, hoy el número de integrantes por comparsa ha aumentado
notablemente; llegando a sobrepasar los mil integrantes y, para esto, el
escenario del estadio queda reducido. Segundo; de igual manera, la realización
de la parada y veneración aún no tiene trazado un recorrido ideal, que
garantice tanto a los danzantes como al público disfrutar plenamente de la
fiesta; cada año se improvisa o ensaya un recorrido distinto. Tercero, hay una
permanente “bolivianización” de la fiesta, no solo por la importación de
vestuario y artículos de procedencia del vecino país; sino que se importan
danzas como la de los tinkus, mollos, tobas, suri sikuris y, recientemente, los
chutas; que son propias del folclore boliviano, desplazando a danzas peruanas
que bien podrían ocupar ese lugar dentro de la fiesta, lo cual le daría una
auténtica identidad. En esta discusión, no se consideran las danzas que se
comparten en toda la región del Altiplano, tanto peruano, como boliviano y
chileno desde hace décadas. Cuarto, por último, siempre se lamenta la falta de
recursos; sin embargo, si nos damos cuenta, esta celebración mueve millones
contantes y sonantes, los cuales, bien aprovechados y canalizados, podrían
significar más ingresos para los propios habitantes de Puno, y se deberían
utilizar en la mejora de los servicios, para recibir a la gran cantidad de
visitantes nacionales y extranjeros que llegan para la ocasión.
No cabe duda, esta fiesta no solamente mueve la fe y devoción de
los puneños, sino también diversos recursos que merecen ser aprovechados –en el
buen sentido de la palabra–, con inteligencia y buen liderazgo. Desde esta
humilde plataforma apostamos por crear un puente de comunicación, que se hace
necesario para transmitir inquietudes promoviendo la cultura; no como un gasto
sino como una inversión inteligente, que dará grandes beneficios y
oportunidades a la población. ¡Bienvenidos a esta gran celebración y que la
Mamita Candelaria derrame sus bendiciones sobre cada uno de nosotros!
AMIEL CAYO
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES DE LA FIESTA DE LA CANDELARIA 2013
13
de enero
Presentación oficial de la festividad Virgen de la
Candelaria-2013, en la ciudad de Puno. Conferencia de prensa, teatralización.
20
de enero
9:00 a. m. Izamiento del Pabellón Nacional y desfile
por Aniversario de la FRFCP en la Plaza de Armas.
24
de enero
Sesión solemne por los cuarenta y siete años de
fundación de la FRFCP.
26
de enero
Elección y coronación de la Reina del Folclore 2013.
01
de febrero
Vísperas en honor a la Santísima Virgen de la
Candelaria, en el santuario San Juan Bautista y traslado de la Virgen a la Catedral
de Puno.
02
de febrero
11:00 a. m. Solemne misa en honor a la Santísima
Virgen María de la Candelaria y procesión por las principales arterias de Puno,
acompañado de conjuntos y armado de alfombras.
03
de febrero
7:00 a. m. XLIXConcurso de Danzas Autóctonas (trajes
típicos y nativos) en honor a la Santísima Virgen María de la Candelaria. Estadio
Torres Belón y parada de conjuntos autóctonos.
09
de febrero
Solemne misa de Octava en honor a la Santísima Virgen
María de la Candelaria y procesión por las principales arterias de Puno,
acompañado por conjuntos y armado de alfombras.
10
de febrero
7:00 a. m. XLIX Concurso de Danzas Mestizas (trajes de
luces), en honor a la Santísima Virgen María de la Candelaria. Estadio Torres
Belón.
11
de febrero
Veneración y Parada Folclórica a la Santísima Virgen
María de la Candelaria.
12
de febrero
X Concierto de Bandas de Música (coordinación con la FERBAMP).
02
de marzo
Ceremonia de clausura y entrega de premios del XLVIII
Concurso de Danzas Virgen María de la Candelaria 2013.
EL
MAESTRO EDWIN LOZA HUARACHI
Amiel Cayo
Cierta oportunidad, unos amigos mineros me contaron que mientras realizaban
su trabajo, cansados y exhaustos de tanto golpear la roca sin ningún resultado,
se sentaron a chacchar su coca; de pronto sintieron que algo o alguien se
acercaba a ellos. La silueta tenía forma de un minero, pero la luz de la
lámpara de su casco no era común, un destello azul intenso iluminaba y hacía
brillar la roca. Ellos, impávidos, con los músculos paralizados y la respiración
acelerada, se quedaron mudos. El extraño minero se les acercó y les dijo,
señalando la roca opuesta: “No trabajen de este lado; trabajen aquí”; dicho
esto, siguió su camino socavón adentro. En efecto, al trabajar del lado que el
extraño minero les indicó, encontraron una veta muy rica en plata.Sorprendidos,
exclamaron: “¡Es el Ancheanchu, es el Ancheanchu!”.
Para Edwin Loza Huarachi, el Ancheanchu aparece bajo muchas formas.
Desde tiempos antiguos, él es el dueño y señor de los minerales que la Pachamama
esconde en sus entrañas: “Casi estoy seguro de que el Dios del lanzón de Chavín
de Huántar, es el Ancheanchu. Su forma y como está ubicado son características
propias de este personaje”, afirma el maestro.
Edwin Loza Huarachi nació y creció inmerso en las fiestas del
Altiplano puneño. Fiestas patronales, ceremonias y rituales que le dieron la
sabiduría y conocimiento para hablar con autoridad sobre nuestra cultura.
Actualmente, es reconocido y respetado entre los maestros realizadores de
máscaras, de las que se utilizan en las danzas de la fiesta de la Mamita
Candelaria; reconocimiento que le ha merecido el título de “Gran Maestro de la
Cultura Peruana”, el cual fue otorgado por el Estado peruano en el año 2010.
Pero el mérito de Edwin Loza radica no solo en su labor de artista
plástico, al elaborar las máscaras, sino que, a través de su trabajo, nos
permite develar la imagen del Ancheanchu para los ojos y sorpresa de los
mortales. “Para mí el diablo es la representación del Ancheanchu; esa deidad
que te da para que des, y el día que no das, se esconde la veta. Así como eras
el más rico, te conviertes en el más menesteroso de los pobres”, sostiene con
sabiduría el maestro.
Trabaja sus máscaras con un don especial y, muchas veces, en
comunión con el danzante; pero sin dejarse influenciar por los gustos banales
del cliente, ya que en este tiempo es muy fácil dejarse llevar por las imágenes
con las que nos bombardea el cine y la televisión; a lo que el maestro plantea
que debe haber algún tipo de freno, con respecto a esta nueva manera de
imposición cultural; para no tergiversar los símbolos, imágenes y figuras
elaboradas por las maestros predecesores, con un conocimiento profundo de
nuestra cultura. Por ello, hay una preocupación compartida con el maestro: la
evolución de la fiesta ha dado un salto cuantitativo en estas últimas décadas,
y esto ha significado la pérdida de muchos símbolos propios de nuestra identidad;
como por ejemplo, el carácter ritual de danzar con devoción y honor a las
deidades. Actualmente, la danza se ha convertido en una manera de exhibicionismo,
donde los bailarines hacen gala de su poder económico, imponiendo sus gustos y
maneras, sin respetar ni siquiera su propia identidad. “Hay un exceso de
exhibicionismo en la gente; cuando bailas representas a una deidad o su
psicología interna; cada máscara representa a esa gama de deidades. Nuestros
personajes deben ser reconocibles”, sentencia con justicia el mascarero.

En los diablos de Edwin Loza Huarachi, podemos ver esa mezcla
entre lo sacramental y lo pagano, la fantasía y la belleza, el horror y lo
maravilloso. Para los cristianos, es la representación de los siete pecados capitales;
para los andinos, es el Ancheanchu, el Dios de las minas que sale en la fiesta
a rendir pleitesía a la otra deidad, la Pachamama, representada en la imagen de
la Mamita Candelaria. “Yo trabajo cada máscara como si fuera un altar barroco”,
orgullosamente afirma el maestro, mientras continúa su labor y sus manos
diestramente dan forma a los rostros que veremos en esta fiesta, mezclados
entre otras miles de máscaras que saldrán a las calles de Puno.
DEVOCIÓN Y ADVOCACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA DE LA CANDELARIA
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Imagen de la Virgen de la Candelaria, venerada en Puno |
“¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está
contigo!” (Lucas 1:28). Con estas palabras, se presentó el ángel
Gabriel
ante María para anunciarle que concebiría en su vientre
al Hijo de Dios, aun siendo ella virgen; desde ese
momento, se inició la glorificación y devoción por
la
Virgen María.
María nació en el seno de una humilde pero acomodada familia; sus
padres, Joaquín y Ana, fueron descendientes del Rey David. Cuentan las
escrituras que ellos no podían tener hijos. Siendo mayores, le suplicaron a
Dios por cuarenta días y cuarenta noches tener descendencia. Por su enorme fe,
Dios les concedió su deseo y tuvieron una hija a la que le dieron el nombre de
María, que en hebreo significa ‘señora esperanza’.
María vivió toda su vida consagrada a la protección de su Hijo. Son
innumerables los pasajes en que la Biblia describe que ella está pendiente de
las actividades de Jesús; hasta el último momento en que se le ve al pie de la
cruz, viendo a su hijo ser torturado y martirizado. Nadie podrá imaginar el
dolor que ella debió soportar al presenciar tal sufrimiento. Luego de recibir,
junto a los discípulos de Cristo, la llegada del Espíritu Santo, ella vivió
unos diez a veinte años más, aproximadamente, y después de su muerte se
convirtió en la intercesora ante Dios de todos los seres mortales. Desde
entonces, su veneración y devoción se esparció por todo el mundo occidental,
teniendo en muchas ocasiones apariciones a las que la Iglesia les llama
“advocaciones”; entre ellas, pinturas y tallados de madera, entre otros. Sin
embargo, la Iglesia católica reconoce solo tres advocaciones hasta el momento,
la de Guadalupe, en México (1531); la Virgen de Lourdes, en Francia (1858); y
la de Fátima, en Portugal (1917); sin embargo, no se opone a las otras
advocaciones existentes en el mundo.
ORIGEN DE LA ADVOCACIÓN
La Virgen de la Candelaria toma su nombre de la fiesta de la Candelaria
o de la Luz, que tuvo su origen en el Oriente con el nombre del “Encuentro”, y
después se extendió al Occidente en el siglo VI, hasta celebrarse en Roma con
un carácter penitencial. Aunque según otros investigadores, esta fiesta tuvo su
origen en la antigua Roma, donde la procesión de las candelas formaba parte de
la fiesta de las Lupercales. Esta celebración se unió más tarde a la liturgia
de la Presentación de Jesús en el Templo, asociada a los cirios, antorchas y
candelas encendidas en las manos de los fieles.
Su fiesta se celebra, según el calendario o santoral católico, el
2 de febrero, en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús
en el Templo de Jerusalén (Lucas 2: 22-39) y la purificación de la Virgen María
después del parto, para cumplir con la prescripción de la Ley del Antiguo
Testamento.
La fiesta es conocida y celebrada con diversos nombres: la
Presentación del Señor, la Purificación de María, la Fiesta de la Luz y la
Fiesta de las Candelas; todos estos nombres expresan el significado de la
fiesta. Cristo, la Luz del Mundo, presentada por su Madre en el Templo viene a
iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva la advocación
de la Virgen de la “Candelaria”.
El culto a la Virgen de la Candelaria se ha extendido a través de
los siglos por diferentes ciudades y países, sobre todo en Latinoamérica, donde
ha adoptado rasgos de las diferentes naciones donde se encuentra alguno de sus
templos. Pero su culto, como advocación mariana, tiene su origen en las Islas
Canarias (España), desde donde se expandió al continente americano.
PRESENCIA DE LA VIRGEN EN EL ALTIPLANO
Una vez perpetrada la conquista por parte de los españoles, empezó
la etapa de la colonia y con ella llegaron los padres dominicos, quienes aparte
de propagar la fe cristiana católica, como orden mariana, difundieron también
una profunda devoción a la Virgen María en toda esta región. Además de propagar
el rezo del Rosario, cabe recordar que los dominicos eran, desde 1530, los
custodios de uno de los santuarios marianos más importantes de España, el
Santuario de Nuestra Señora de la Candelaria de las Islas Canarias. Para este
propósito, establecieron doctrinas en los diferentes pueblos del Altiplano,
como Pomata, Chucuito, Acora, Zepita, Yunguyo, Ilave y, la más importante, en
Juli (considerada hasta hoy como la Roma de América); por el lado boliviano, en
Copacabana y Oruro, entre las más importantes. Es probable que la imagen de la
Virgen de la Candelaria que hoy ostenta Puno fuera traída desde España en 1580,
por el licenciado Silvestre de Valdés, quien participó en la construcción de la
Catedral de Puno y fue sobrino del presbítero Felipe de Valdés, de quien habría
heredado tal imagen. Su fabricación posiblemente sea de Sevilla o Cádiz, y
llegó a Puno vía Buenos Aires (Argentina).
El Dr. Samuel Frisancho, en el diario Los Andes, del 10 de
febrero de 1997, señala que el dato más antiguo que ha podido encontrar es un
documento de 1700, en que el presbítero Felipe de Valdés dio en arrendamiento
una casa al Marquez de Villa Rica de Salcedo, y que en sus interiores se
encontraban dos tabernáculos dorados con sus imágenes en bulto, en uno un
crucifijo y en el otro una Señora de la Candelaria; concluyendo Frisancho, que
la imagen de la Virgen de la Candelaria que se festeja en Puno, es de talla
pequeña, como efectivamente es, y que no parece haber sido elaborada para un
altar mayor.
Otros datos históricos sostienen que el presbítero Francisco
Valdivia Raigada fue el encargado de evangelizar la región del Altiplano
puneño, e hizo levantar la primera capilla dedicada al culto de la imagen
mariana, hoy convertida en el Santuario de la Virgen de la Candelaria. El
historiador, R. P. Vargas Ugarte, afirma al respecto: “Desde el 2 de febrero de
1583, en que se sentó sus reales en el pueblo, la Virgen de la Candelaria
comenzó la conversión definitiva de todo el Collao y la fama de sus milagros
hizo que la influencia se extendiera a las comarcas más distantes”.
FUENTES CONSULTADAS:
• La Biblia.
Editorial Verbo Andino, 1995.
• Diario Los
Andes. Edición del 6 de febrero del 2011.
• Revista
Mamita Candelaria. Editada por José Morales Serruto.
•
www.punofolclore.com
•
Advocaciones-marianas.blogspot.com
•
www.punomagico.com
•
Wikipedia
ORÍGENES Y CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DE LA CANDELARIA
 |
óleo: Lucas Pinazo |
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En el mes de febrero, en toda la región del Altiplano,
debido a las lluvias que son como una bendición, los campos se tiñen de verde y
las plantas florecen, creando un espectro maravilloso de colores. En este
tiempo, los pobladores aprovechan para recoger los primeros frutos de la tierra
y con ellos agradecer a la Pachamama tal abundancia. La etapa también es
propicia para empezar nuevas relaciones; los jóvenes visten sus mejores galas y
salen en busca de pareja, en medio de bailes, cantos y juegos; de igual manera,
los animales son emparejados en rituales de productividad, con la finalidad de
asegurar el alimento y la producción para todo el año. Esto ocurre desde
tiempos prehispánicos; nuestras culturas ancestrales realizaban estos rituales
con la finalidad de agradecer a la Pachamama, a esto le llamaban la fiesta de
“La Anata”, en aimara, y “La Kashua”, en quechua.
Una vez asentados los españoles en estas tierras se
produce el sincretismo cultural, la yuxtaposición de una cultura sobre la otra.
Sobre los santuarios incaicos se levantaron templos católicos; de igual modo
ocurrió con las fiestas y costumbres occidentales sobre las andinas y, de este
modo, la Pachamama toma la forma de la la imagen de la Virgen de la Candelaria,
lo cual se comprueba en la figura de la efigie que se asemeja a una montaña
coronada por el aura que más parece ser Inti, el sol resplandeciente.
No existen datos exactos sobre la fecha en que empezó
la veneración a la Virgen de la Candelaria; sin embargo, el conjunto más
antiguo existente, que venera a la santa imagen, son los sikuris del barrio
Mañazo, institución que tiene ciento veinte años de existencia ininterrumpida.
Ellos, cada año, acompañan la venerada imagen de María de la Candelaria por las
calles en procesión. Pero ellos tan solo son el corolario de una larga tradición,
venida desde tiempos atrás, en el que a son y ritmo de los sikuris se veneraba
a la Virgen, acompañados de danzantes enmascarados que representaban a diablos,
chinas y otros seres de la fauna local.
LOS CONCURSOS DE DANZAS
La organización de los concursos de danzas se la
debemos al Instituto Americano de Arte de Puno que, en 1956, organizó el primer
concurso de danzas folclóricas, a razón de que en ese entonces la fiesta decaía,
debido a la resistencia de la autoridad municipal a otorgar los permisos para
que las comparsas ingresen a la ciudad a mostrar su arte; en ese sentido, la
directiva del instituto, encabezada por su presidente, Enrique Cuentas Ormachea,
en compañía del señor Manuel Cossío, hicieron los trámites respectivos ante la
autoridad y el 2 de febrero de ese año, finalmente, las comparsas ingresaron
con libertad a la ciudad a participar del concurso y la veneración de la Virgen
de la Candelaria, aunque con cierta desconfianza por parte de los jilacatas,
guías o mandones, quienes aducían que ellos bailaban para la Virgen y no para
la gente; finalmente, de mutuo acuerdo, aceptaron la propuesta. La organización
del concurso estuvo a cargo del Instituto Americano de Arte hasta el año 1964;
en 1965, esta entidad declinó en continuar con la organización; a partir de ese
momento, los conjuntos acordaron organizar e instaurar la Federación Folclórica
Departamental. El concurso se trasladaría de la Plaza de Armas de Puno al
Estadio Municipal, cobrando por la entrada, cuya recaudación se repartiría
entre los conjuntos participantes.
DESARROLLO DE LA FIESTA
Los preparativos de la fiesta empiezan desde los
primeros días del año, con la celebración de misas por parte de cada comparsa,
iniciando sus ensayos y preparativos con miras a participar en el concurso y
veneración; pero el desarrollo de la fiesta empieza, oficialmente, el 1 de febrero,
y culmina a los quince días, aproximadamente; según convenga los días para la
organización del concurso. A continuación, un resumen de las principales
actividades:
ALBAS
Se realiza el 1 de febrero, a tempranas horas de la
madrugada, a cargo de las diferentes comparsas de sikuris que se apostan en los
cerros para recibir el nuevo día. Es tradicional el recibimiento del conjunto
de sikuris de Mañazo, en el conocido cerrito de Huajsapata.
ENTRADA DE QHAPOS
A cargo de las comunidades campesinas aledañas a Puno,
quienes ingresan a la plaza del parque El Pino por el Arco Deustua, con llamas
y acémilas cargadas de leña para quemar en el atrio de la iglesia San Juan.
VÍSPERAS
Tradicionalmente, en esta etapa de la fiesta, es
acompañado como antaño solo por comparsas o conjuntos de sikuris; en la víspera
se reúnen todos los conjuntos en el parque El Pino, para realizar un
contrapunto, haciendo gala de su destreza en la ejecución de la zampoña o siku.
PROCESIÓN DE LAS ANDAS DE LA
VIRGEN
El 2 de febrero es el día principal de la Virgen, pero
paradójicamente no es el más importante; sin embargo, la imagen sale de su
santuario para recorrer las calles de Puno, acompañada por los feligreses, devotos
y alferados encargados de la organización; acompañados por los conjuntos de
sikuris, en especial el del barrio Mañazo.
CONCURSO DE DANZAS AUTÓCTONAS
No estamos de acuerdo con la denominación, pero es así
como se conoce a este concurso, organizado por la Federación Regional de
Folklore y Cultura de Puno (FRFCP). El día es variable, pero siempre se le hace
coincidir con el primer domingo de febrero. Debemos resaltar que este concurso
es notable importancia, pero no se le da la adecuada difusión como sí ocurre
con la Fiesta de la Octava; pero la magnitud e importancia de las numerosas
comparsas que participan en este evento, hacen de este un espectáculo único en el
mundo y es la verdadera expresión de la cultura del Altiplano peruano, tanto a
nivel de danzas, música y ritualidad, que se merece desde hace tiempo una verdadera
difusión.
LA OCTAVA
Como su nombre lo indica, es la celebración a los ocho
días posteriores al central. La contundencia de las danzas y los lujosos trajes
empleados, han hecho cobrar importancia a esta celebración, y es la que más ha
tenido difusión. Esta celebración, de igual modo, tiene su dinámica y es parte
de toda la celebración de la fiesta.
ALBAS DE LA OCTAVA
El encargado de organizarla es el alferado, quien
celebra una misa en la iglesia San Juan y es secundado por bandas de músicos,
quienes reciben los rayos del sol con bombardas que retumban en el ambiente
despertando a los vecinos de la ciudad.
VÍSPERAS DE LA OCTAVA
En esta oportunidad, participan de la celebración íntegramente
los conjuntos de trajes de luces de todos los barrios de la ciudad, quienes se
concentran en la Plaza de Armas y el parque El Pino, acompañados por sus bandas
de músicos, llegados para la ocasión desde distintos lugares de la región;
inclusive algunos conjuntos hacen alarde de traer a una banda desde la hermana
república de Bolivia.
CONCURSO DE TRAJES DE LUCES
Hoy es la más importante actividad de la celebración
de la fiesta. Se lleva a cabo el domingo siguiente después del concurso de
trajes autóctonos y se realiza en el Estadio Enrique Torres Belón. Cada
conjunto tiene entre ocho a diez minutos para representar un despliegue coreográfico,
que es calificado por un jurado; la competencia dura casi todo el día.
PARADA Y VENERACIÓN
Se realiza el lunes después del concurso en el estadio,
por las principales calles de la ciudad. Aún no se tiene un recorrido establecido,
ya que ha cambiado cada año, debido al auge de las comparsas; el año pasado
duró veinticuatro horas, perjudicando enormemente tanto a los danzarines como
al público.
LOS KACHARPARIS
Luego de su participación, cada comparsa se despide de
la fiesta con los llamados “kacharparis”, vocablo quechua que significa ‘soltarse’;
es el fin de fiesta, donde los danzarines literalmente “se sueltan” y bailan
hasta el éxtasis, prometiendo volver el próximo año a bailar por la Mamita
Candelaria. Los últimos en realizar su kacharpari son los conjuntos de sikuris;
esto acontece el sábado, luego de una intensa semana de actividades.
FUENTES
CONSULTADAS:
• Revista Mamita
Candelaria. Editado por José Morales Serruto.
• Diario Los
Andes. Edición del 6 de febrero del 2011.
•
Wikipedia
ORIGEN DE LA DANZA DE LA DIABLADA
José Morales Serruto
Uno de los temas que se ha discutido durante los
últimos años, es acerca de los orígenes de esta popular danza por apasionados
bolivianos que afirman, correspondería a su país, lo que ha motivado a muchos
estudiosos peruanos ir en búsqueda de los inicios, sopesando los legados históricos
religiosos de la región, y analizando los mitos y leyendas que superviven en
nuestros tiempos. Es cierto que muchos lo han estudiado, pero nunca se han
puesto de acuerdo sobre sus inicios. Unos estudiosos la consideran enteramente
indígena, otros que es una imposición hispánica, un grupo afirma que se origina
en las minas de Laykakota en Puno o en las misiones catequizadoras de Juli
(Perú), mientras otros admiten que viene de Oruro (Bolivia).
A nuestro juicio, la discusión es estéril. Pero intentamos
ir en busca de alguna luz que nos explique la presencia de esta expresión
popular, que fascina y atrae a propios y causa admiración a extraños.
A la luz de lo encontrado y analizado, podemos afirmar
categórica y seriamente que el origen de la diablada altiplánica tuvo sus inicios
en la Misión Jesuita de Juli, a orillas del Titicaca, en el departamento de
Puno, en el siglo XVI, desde donde se irradió a diferentes zonas del Altiplano
del Collao; siendo conservada en sus rasgos primigenios en la ciudad de Puno,
con la presencia de sikus morenos en honor a la Mamita Candelaria.
Se tiene memoria histórica de que, en 1892, asumen su
conservación en devoción a la Virgen de la Candelaria los sikus del barrio Mañazo,
considerado el conjunto de folclore más antiguo de Puno, pero no el primero. Es
un conjunto de folclore sobreviviente de una época y nace en un barrio que se
ubica al noreste de la actual ciudad, con coreografías modificadas a lo largo
del proceso de transculturización, hasta adoptar su forma actual. Los sikuris
del barrio Mañazo son representativos y emblemáticos de un estilo de baile que
singulariza la expresión sikuriana.
Apelando a la verdad histórica, que es verificable,
extraemos un párrafo escrito por el profesor boliviano Lauro Rodríguez Terceros,
director del reconocido ballet Chela Urquidi, que de una forma totalmente
seria, coherente, científica y pedagógica explica en una interesante nota,
colgada en el ciberespacio, titulada “Usurpación del folclore boliviano: ¿Usurpación
del folclore o penetración?”, fechada el viernes 16 de marzo del 2007, en la que
sostiene categóricamente, sin apasionamientos ni chauvinismos, lo siguiente:
“[…] La ciudad de Puno y toda esta región colla
pertenecía al obispado de La Paz. Sociológicamente, la ciudad de Puno es uno de
los crisoles más grandes de América de las culturas prehispánicas quechuas,
aimaras, urus, lupakas, chirihanos, etc. Solo en el caso de los lupaka, que
habitaron en lo que hoy es la ciudad de Juli (capital de Chucuito), a más de cuatro
mil metros sobre el nivel del mar”.
Los jesuitas se asentaron con la Santa Inquisición
para adoctrinar a los lupakas, a quienes consideraban ocultaban la ubicación de
las minas de oro y plata. Allí estuvieron los jesuitas difundiendo la cultura y
la religión durante más de dos siglos. Se les recuerda por el primer
diccionario de aimara-castellano del padre Ludovico Bertonio, que se editó en
Juli en 1602. La ciudad de Juli es famosa por sus templos, la llaman también la
Roma Aimara; es precisamente en esta ciudad donde la Iglesia concreta y hace la
representación de los siete pecados capitales para cristianizar a los lupakas.
Es uno de los centros culturales donde se difunde más
la imagen del diablo, y no podemos cometer la ingenuidad o torpeza de decir que
la diablada es de Oruro, porque en esta zona no tiene más origen después de la
guerra del Chaco (guerra que se desarrolló entre 1932 y 1935, y enfrentó a
Bolivia con Paraguay).
Confirmando ello, Enrique Cuentas Ormachea toma como
fuente informativa los estudios del gran puneño y puneñista Ricardo Arbulú
Vargas: “[…] Los primeros antecedentes de la danza de los diablos se remontan
al siglo XVI, durante la catequización de los jesuitas en Juli (Chucuito-Juli)”.
Es interesante anotar que, según fuentes históricas,
el primer misionero que inició esta etapa de catequización o cristianización
fue el fraile dominico Tomás de San Martín, en el año de 1534, y posteriormente
los misioneros jesuitas a partir del año de 1577, confirmando categóricamente
que muchos años después las misiones de los jesuitas llegaron a Argentina,
Bolivia y otros lugares de América del Sur.
Otro dato que confirma nuestro motivo de esclarecimiento
y que toma Enrique Cuentas Ormacheadel padre Diego Gonzales Holguín, autor de
la Lengua y vocabulario general del Perú, es el que dice: “[…]
dando cuenta a su provincial de la labor que desarrollaban los misioneros en
Juli, hizo referencia de cómo, explotando la inclinación de los nativos hacia el
canto y la danza, los misioneros habían enseñado una en que se representaba los
siete pecados capitales y el triunfo de los ángeles sobre los demonios […]”.
En consecuencia, es fácil deducir que esta danza se
propagó desde Juli por todo el Altiplano, reconociendo que en la ciudad de
Oruro ganó y alcanzó un expectante prestigio y mixtificación, y su influencia
igual se extendió por toda América, para ser reconocida hoy como la “diablada”.
Otro dato importante, que creemos de interés resaltar,
es que en la Misión Jesuita de Juli, por los años 1567, al margen de enseñarles
la doctrina cristiana y a leer y escribir, se enseñaba arte en una escuela
especial en la que se educaba en pintura, canto y música. Se empleaba, como
respuesta de los valores del Renacimiento, todo tipo de instrumentos donde no
faltan los de viento, como cornetas, cornos, entre otros; para lo que contrataron
maestros entendidos en ellos. Estos datos históricos, nos permiten deducir que
las primeras bandas de músicos
con instrumentos europeos o de bronce ejecutados por
los catequizados, también tendrían sus raíces en esta Misión y de allí se
habría extendido a todo el Altiplano.
Estas memorias históricas, afirman que el encargado de
enseñar a pintar y labrar retablos con temas católicos fue el religioso de
origen italiano Bernardo Bitti, a finales del siglo XV, cuyas verdaderas obras
de arte religioso aún podemos admirar hoy en las iglesias San Juan de Letrán y
Nuestra Señora de la Asunción de Juli.
LOS DIABLOS QUE VIVEN EL NORTE
Walther Maradiegue
Recorrer la distancia que separa Mochumí y Túcume
puede tomarnos como máximo diez minutos en auto cualquier día del año, y
seguramente el paisaje de bosques de algarrobo, huacas milenarias y poblaciones
rurales quedará sellado en nuestra memoria. Pero hay un día en que este
recorrido puede tomar muchas horas, y si usted intenta hacer este camino se
topará con una caravana de gente, músicos, y un incansable grupo de diablicos
que intentan vencer a la Virgen de la Inmaculada Concepción, quien está
ferozmente custodiada por el Arcángel Miguel que los repele a cada momento.
Entonces estaremos ante la “Procesión” que todos los años
se realiza desde Mochumí hasta Túcume, con motivo de la Festividad de la Virgen
Inmaculada Concepción. Además de la imagen de la Virgen, que se encuentra en la
iglesia de Túcume, existe otra más pequeña conocida como la “Andariega”, que
recorre durante todo el año diversos poblados menores de Túcume, Ferreñafe y Mochumí.
Pero en febrero, la Virgen llega finalmente a Mochumí, y desde ahí emprenderá
el camino flanqueado de cientos de pobladores, músicos y comparsas de
“margaritos” y “diablicos”.
La presencia de los Diáblicos de Túcume y Mochumí ha
sido documentada hace muchísimos años; desde los dibujos de Martínez Compañón,
en el siglo XVIII, y las fotografías de Bruning, en 1904; hasta la
documentación colonial que nos informa que la devoción tucumana hacia la Virgen
María data del siglo XVI, con la llegada de las primeras imágenes desde España.
Las escenificaciones tuvieron su origen a mediados del siglo XVIII y tuvieron
una continuidad irregular, aunque a partir de 1819 se ha desarrollado sin
interrupciones.
Del mismo modo, el material con el que se fabricaban
los vestuarios y máscaras de los diablicos ha sufrido variaciones, propias de
la coyuntura económica e industrial de la región; pero se ha mantenido
relativamente invariable en lo que respecta a colores, texturas e iconografía
de las máscaras. También en la estructura, jerarquía y morfología de la danza,
el grupo de diablicos galanes es comandado por un diablico mayor que viste con
ropas del mismo color pero más elegantes. Al costado de la Virgen, la acompaña
un niño con vestido blanco, alas y espada que representa al Arcángel San
Miguel.
Al llegar la procesión a Túcume, se procede a
escenificar en el exterior de la iglesia la “danza de los diablicos”, danza
dramática con una estructura sencilla: el bien (la Virgen a través del ángel)
que vence al mal (los diablicos). Sin embargo, esta estructura dramática posee
una flexibilidad que permite al pueblo expresarse (a través del discurso, la
sátira y la queja) sobre la realidad política, económica y social de la región.
Al finalizar, el bien que vence al mal, renueva la promesa y esperanza en un nuevo
orden social, más justo y organizado.
Como nacido en Lambayeque que soy, he podido apreciar
muchas veces esta festividad; sin embargo, el año pasado, pude visitarla
nuevamente y reflexionar sobre la riqueza mágico-religiosa que tienen Túcume,
Mochumí y muchos distritos de esta región; la misma que ha sido durante siglos el
campo fértil para que aparezcan expresiones de devoción popular muy
particulares, como las que pueden existir también ahora en cada
lugar de los Andes. Esta riqueza ha permitido construir sentidos de la religiosidad,
que permiten a sus habitantes, al mismo tiempo, venerar y celebrar a la Virgen
de la Inmaculada Concepción, bailar dentro de una comparsa de diablos, acudir
al mejor curandero de la zona para solucionar los problemas de salud, amor,
negocios o curarse contra la envidia; y acudir a la misa dominical sin que parezcan
actividades contradictorias. Así, pues, si consideramos que el hecho religioso (como
cualquier otro hecho cultural) es un proceso en constante construcción, adaptación
y reinvención, podemos ver entonces cómo los pueblos andinos han sabido
apropiarse del catolicismo romano y armonizarlo con nuestras huacas, nuestros
ancestros y nuestra cosmopercepción del universo.
Me despido de Túcume prometiendo regresar no una sino
muchas veces, para reinventarme también a mí mismo, y esperar que la Virgen me
brinde algún día el privilegio de ser un diablico para bailarle, amenazarle y,
finalmente, rendirme a sus pies.
AGENDA
CULTURAL
EL RETORNO DE MOSHÓ
El reconocido artista plástico puneño, Aurelio Medina Pacheco,
Moshó, después de mucho tiempo, ofrece una singular exposición individual
denominada “Investigaciones y plástica de Moshó”, la cual será todo un acontecimiento
cultural, para el deleite de los seguidores del arte de este gran creador. Su
estilo lo ha colocado entre los más grandes pintores contemporáneos del Perú,
exhibiendo su obra no solo en el país, sino también en el extranjero. Sus
investigaciones sobre la cosmovisión andina y la filosofía universal, lo
llevaron a crear un nuevo “ismo” para la pintura, que él denomina “Orsismo”.
Sería incansable mencionar los innumerables reconocimientos que este artista ha
obtenido; solo nos queda recomendar esta exposición y deleitarnos con la
belleza de sus obras.
Lugar:
Galería de Arte de la Casa de la Cultura de la Municipalidad Provincial
de Puno.
Fecha:
del 1 al 15 de febrero de 2013.
PRIMER ENCUENTRO DE ARTISTAS EN LA VILLA SANTA CECILIA
LIMOGES, FRANCIA
Los pintores peruanos Franco Domenack, Anilú Arostegui, Elizabeth
López Avilés, Nilton Vela Dámaso, Mako Moya, Samuel Coriat e Iván
Fernández-Dávila, participarán del encuentro de arte en la Ville Ste Cècile
(Limoges, Francia, junto a los artistas de España, Francia y Hungría: Magali
Queiroz, Nicolas Mignonneau, Ariane Mariot, Catherine Bouthillon y Mónica
Radocz. El motivo de la exposición es generar un espacio de libre expresión
para los artistas de todo género y de cualquier parte del mundo, integrar las
expresiones sin impedimentos conceptuales ni pretensiones. Debemos resaltar la
participación del artista plástico puneño Nilton Vela Dámaso.
Lugar:
Escuela
de Música Ville Santa Cècile, Limoges-Francia.
Fecha:
17
de enero al 17 de marzo de 2013.
YUYACHKANI,
TEMPORADA DE REPERTORIO 2013
El grupo Yuyachkani luego de su exitosa participación
en el 7.º Festival Sueño de una Noche de Invierno, en Estonia, repone nuevamente
su espectáculo “El último ensayo”. Espectáculo que ya tuvo exitosas
participaciones en varios festivales internacionales en Latinoamérica. Es una
nueva oportunidad para apreciar la estética de Yuyachkani.
Fecha:
Del 15 de febrero al 10 de marzo. Viernes, sábado y domingo.
Hora:
8:00 p. m.
Lugar:
Casa Yuyachkani, Tacna 363, Magdalena del Mar (Lima).
LIBROS Y PUBLICACIONES
Puerto
Azul
Autor:
José Paniagua Núñez-Jóspani
Puerto Azul,
marca su retorno después de diecisiete años de haber publicado su último libro
de poesía. Pero solo es un retorno impreso porque el poeta nunca se fue,
siempre ha estado presente, en la lucha y desdicha de la creación y la
corrección, desde su puerto azul hasta la culminación de su dulce soledad.
Los poemas de Puerto Azul son inéditos, pero este
libro también reúne las versiones definitivas de algunos publicados
anteriormente en revistas, periódicos y los que el poeta grabara con su propia
voz. Recoge también un cuento que data de 1955, e incluye algunos clásicos poemas
jospanianos como “Bohemia” y “El Caminante” (C. Reynoso).
El libro ha sido editado con el apoyo de la Asociación
Cultural Brisas del Titicaca y se presentará este 8 de febrero en Puno.
Febrero
Lujuria
Autor:
Christian Reynoso
Primera
edición:
Grupo
Editorial Matalamanga, 2007.
Segunda
edición: Editorial San Marcos, 2010.
“Ficcionar la Fiesta de la Virgen de la Candelaria, desde
una perspectiva diferente a la tradicion, significa aceptar un reto de
modernidad que Christian Reynoso lleva a cabo con eficacia y sin abandonar ni
traicionar lo esencial que tiene esta celebración como representación de un
microcosmos social. “(…) Desacralizando la visión tradicional de la Fiesta de
la Candelaria, Christian Reynoso nos ofrece una visión diferente y singular de
ella. Nos ha mostrado ‘algo’ que no habíamos visto antes y eso, como decía Balzac,
deber ser el objetivo de todo escritor” (Mario Suárez. Revista Sieteculebras).
Por
qué se fueron las gaviotas
Antología
de cuentos y relatos
Autor:
Jorge Flórez-Áybar
Esta es una entrega importante del autor puneño, luego
de escribir y publicar sus novelas
Más allá de las nubes y
La agonía de kamachik. Jorge Flórez-Áybar representa a la
generación de narradores contemporáneos prolíficos que retratan
en su integridad al hombre del Altiplano en sus diferentes
estratos; sus personajes son el espejo de nuestra sociedad actual.
Los relatos incluidos en este volumen, recogen sus experiencias
vividas en diferentes ciudades del sur del país, como Cusco, Arequipa y Puno;
por ello, doce corresponden a su tierra natal Puno, once están dedicados al
Cusco y uno a Arequipa.
El libro cuenta con ilustraciones de los más destacados
artistas plásticos de Puno, entre ellos Moshó, Chillico y Fredy Reyes.
Mario
Vargas Llosa para jóvenes
Autor:
Luis Rodríguez Pastor
Presenta la trayectoria del Premio Nobel de Literatura
2010 a todos aquellos que buscan iniciarse en la lectura de su obra, en
especial a los jóvenes. El libro comienza con una breve biografía y se divide
luego en cinco capítulos, que desarrollan sus principales actividades intelectuales:
“El periodista”, “El narrador”, “El dramaturgo”, “El lector” y “El político”; también,
se hace una reseña de todos los libros de Mario Vargas Llosa. De venta en las principales
librerías del país.
NUESTRO
SIGUIENTE NÚMERO, MARZO 2013
-
La Semana Santa en el Perú.
- El pintor Simón Valencia.
- Sueño de una noche de invierno en
Estonia.
- Los tesoros escondidos de Juli.
REVISTA YMAGEN, AGRADECE LA PARTICIPACIÓN DE LAS SIGUIENTES EMPRESAS: